Reflexionemos, por favor:

Una cosa no es justa por ser Ley, sino que debe ser Ley cuando es justa. Dejó sentenciado el Barón de Montesquieu.

Por eso, porque hay muchas cosas asumidas por ser legales, pero que debemos cambiar porque no son justas, fijémonos en estos puntos:

1) Cotizar a la Seguridad Social no es la única manera de financiar las arcas del Estado. Además de los diferentes impuestos específicos, cada vez que pagamos una factura de las necesidades básicas (luz, agua, combustibles, etc.), o realizamos una compra, incluso de los imprescindibles alimentos, pagamos otras imposiciones.

2) Los millones de mujeres que, ejerciendo toda una vida como “amas de casa” y que han sido la base para que otras mujeres, y prácticamente todos los hombres pudiésemos trabajar, han estado pagando esos impuestos, pero como han cotizado poco o nada, parecen no tener derecho a una economía digna en sus años postreros. Solo a “las limosnas” que los gobiernos (todos) han reservado para estos casos.

3) Los cientos de miles de pequeños empresarios y autónomos, que tras años de pagar mucho y por todo, cuando por asfixia económica que no habían provocado se vieron imposibilitados de cotizar, han sido no solo abandonados, sino tratados con crueldad por la Administración.

4) A los actuales trabajadores, y a los jóvenes que están buscando su puesto laboral, se les está haciendo llegar el manipulado y corrompido mensaje de que, salvo que ahorren, si pueden, o contraten un plan privado, lo que tampoco será fácil… ¡no tienen futuro como jubilados!

Y no. Nada de esto tiene por qué ser así.

Lo sabemos… y podemos evitarlo.

Porque entre los políticos que dicen representarnos y “los españoles de a pie”, existe un manifiesto divorcio de intereses. Veamos:

  • En general, lo que nos dicen, se parece muy poco a lo que nos hacen.
  • Los políticos de primer nivel se han convertido en profesionales que solo trabajan para sus intereses, los de ellos, que a veces coinciden con los nuestros,
    pero si no…
  • Esto es especialmente llamativo, en el trascendental apartado de los retiros y las pensiones.
  • Esos “primeros espadas de la política” que son los que deciden sobre nuestras vidas, se procuran unos retiros extremadamente lucrativos cuando abandonan la función pública, y unas pensiones fáciles de conseguir, abultadas y vitaliciasPero no es así para la mayoría de nosotros.
  • Sin embargo, pese a sus reiterados incumplimientos, cuando les hace falta, nos dicen que tenemos que votarlos a ellos, y después, manipulan el sentido de nuestro voto para justificar actuaciones contrarias a lo prometido.
  • Mientras, contra sus decisiones, nuestros únicos derechos son: Pagar mucho, votar a quienes nos dicen, y manifestarnos. Solo eso. Nada más que eso.

Pero ocurre que a nosotros no nos parece suficiente. Que no estamos contentos. Y pensamos que manifestarse está bien, pero debemos hacer algo más.

Quizá, empezar por no votarlos a ellos.

Tengamos en cuenta que, en España, en la actualidad, el número de jubilados entre hombres y mujeres es de… más de ocho millones y medio de personas.

Esta cifra va en aumento, y…

Todos somos votantes potenciales.

Por eso, hemos creado Jubilados Decisivos:

Para una defensa de los intereses reales de los españoles.

Y para que, centrándonos en “lo nuestro” sin entrar en ideologías con las que nos dividen en su beneficio, en las próximas elecciones podamos contar con los votos de un enorme número de electores, tanto jubilados como en activo.

Si gracias a tu voto, logramos disponer de una gran fuerza parlamentaria, negociaremos para conseguir:

  • Una pensión mínima digna, para todas las personas que llegan a la edad de jubilación, contemplada en los Presupuestos Generales del Estado.
  • Esta prestación, como tantos otros gastos que asumimos, debe ser independiente de las cotizaciones. Y al jubilado que, por su suerte o previsión, pueda contar con una cantidad superior, debe serle respetada íntegramente y sin detracción fiscal, pues son cantidades que ya cotizaron.
  • Una actualización anual y automática, vinculada al Coste Real de la Vida, no por índices que los gobiernos manejan y alteran “a capricho”.
  • Y al jubilado que por cuenta propia o ajena está en condiciones y tiene voluntad de seguir produciendo (especialmente aquellos que puedan crear puestos de trabajo para otras personas, sean o no jubiladas), debe serle incentivada fiscalmente su decisión, y respetados íntegramente, tanto la pensión conseguida por su edad, como los ingresos adicionales que pueda conseguir.

Por todo esto, vemos que manifestarse está muy bien, pero debemos aprender que…

“Como el ruido no hace bien, haremos el bien sin ruido”

Y te pedimos que así, en silencio, solicites tu afiliación a Jubilados Decisivos y, si dispones de tiempo, desde cualquier punto de España, colabores en la medida de tus fuerzas, porque…

 

Nos asiste la razón. Disponemos de la fuerza. Lo podemos conseguir.

El presente de muchos. El futuro de todos.

 

Un derecho no es lo que alguien te debe dar,

sino lo que nadie te debe quitar.